Cuando Jean Ziegler , ex relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, calificó de “ crimen contra la humanidad ” el hecho de utilizar las tierras y la producción de cereales para agrocombustibles, hubo quienes lo calificaron de exagerado y otros que prefirieron mirar hacia otro lado. Lo cierto, es que Ziegler no es el único que señala a los llamados combustibles de primera generación (etanol y biodiésel), como los culpables, en buena medida, de la actual ‘crisis alimentaria’: los agrocombustibles se obtienen a partir de productos de la agricultura (maíz, caña de azúcar, colza, girasol, etcétera). Es decir, compiten con los alimentos en el uso del suelo . Una batalla en la que, a vistas, de la situación actual, los gobiernos parecen haber tomado partido por los combustibles en lugar de por los comestibles. Las consecuencias: subida del precio de los alimentos, (el índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó su nivel más alto a final...
Artículos de Gloria Martínez. Periodista especializada en temas medioambientales. Agricultura ecológica.